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Mucha polivalencia en un tamaño adecuado Esta segunda generación es bastante más convincente en todos los aspectos, incluyendo un necesario incremento de su cotas principales. Rectificar, dicen, es de sabios y Opel ha acertado plenamente al hacerlo con la segunda generación del Meriva. El nuevo modelo, que nada tiene que ver con el precedente, es mucho más convincente en todos los sentidos y ahora sí que puede convertirse en una alternativa en su concurrido segmento, dejando atrás la vida comercial del anterior, que se desarrolló con más pena que gloria... Para empezar, este monovolumen crece en longitud hasta los 4,28 metros, veinte centímetros más que el primer Meriva, y el incremento le sienta muy bien en todos los aspectos. Su carrocería de cinco puertas presenta ahora un aspecto más atractivo, otro de los puntos débiles en el modelo original, que había sacrificado en exceso su diseño en aras de una mayor habitabilidad. Lo mejor Con el incremento de sus dimensiones, el nuevo Opel Meriva es ahora un monovolumen mucho más convincente para una utilización familiar. Lo peor El motor de gasolina 1.4 Turbo tiene potencia suficiente pero es poco elástico, además de que sus consumos también resultan mejorables. Conclusiones: Un familiar equilibrado y con muchas posibilidades -Estéticamente el Meriva está a años luz de su antecesor. No es, desde luego, el coche más bonito del mundo, pero su diseño resulta mucho más atractivo y, sobre todo, actual. -La apertura invertida de las puertas traseras es una buena solución para un automóvil de marcado talante familiar como éste. - El motor de gasolina 1.4 Turbo no figura entre sus virtudes. Poco elástico y algo bebedor, es mucho más aconsejable una opción diésel. - Su comportamiento dinámico es bastante correcto, sin excesivos balanceos y con una suspensión eficaz. Versión de prueba: Opel Meriva 1.4 Turbo Cosmo
VALORACIÓN
MOTOR ** Potencia 7 Elasticidad 6 Velocidad punta 7 Aceleración 7 COMPORTAMIENTO ** Dirección 8 Estabilidad 7 Aerodinámica 7 Cambio Accionamiento 7 Cambio Desarrollo 6 Frenos 7 Seguridad 7 CONFORT *** Suspensión 7 Posición de conducción 8 Habitabilidad 8 Visibilidad 8 Capacidad de carga 7 Acabados 8 Equipamiento 8 Diseño 7 Ecología 7 ECONOMÍA ** Consumo 7 Valor/Precio 7
Apostando por una filosofía eminentemente familiar del producto, en Opel han dotado al nuevo Meriva de la particular característica de la apertura de las puertas traseras en el sentido opuesto a la marcha, es decir, al contrario que las delanteras. Gracias a esta solución, el acceso a las plazas posteriores es más sencillo, además de que los padres podrán colocar a los pequeños de la casa también con más facilidad, con un espacio más franco para llegar hasta esos asientos. Tan ingenioso como poco común... La habitabilidad es mejor en las plazas delanteras que en las traseras, sobre todo si pretendemos ocupar éstas con tres pasajeros (el del centro irá, como casi siempre, bastante incómodo). La sensación de amplitud es gratificante, con un generosos parabrisas delantero que se ve complementado, a modo de opcional por 815 euros, por un gran techo panorámico acristalado. La calidad general del producto lleva el sello de la marca, del estilo alemán de entender este concepto tan importante. Esto es sin alardes innecesarios pero con unos acabados y materiales intachables. En ello igualmente evoluciona el Meriva y se coloca como una de las referencias de su segmento. Se vende, claro, con motores de gasolina o diésel, siendo mucho más aconsejables, a la vista de la experiencia, estos últimos. El 1.4 Turbo de 120 CV exige ir muy altos de revoluciones para sacarle partido, lo que no es nada cómodo además de poco ecológico en términos de consumo y emisiones. En marcha cumple sin alardes. Se comporta con corrección y nobleza en carretera, mientras que en ciudad es ágil y práctico.
 
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